Jubilaci贸n de nuestras compa帽eras Paz, Pilar y Rosa, rituales de despedidas y cierres.


30/01/2020

Algo que es especialmente singular en la formaci贸n y actividad de los paliativistas es el trabajo del duelo, el proceso adaptativo normal聽 que experimentamos cuando perdemos a un ser querido y tambi茅n en muchas otras p茅rdidas que forman parte de nuestro ciclo vital, como la etapa de la jubilaci贸n.

Este retiro de la vida laboral implica un cambio importante, una p茅rdida del rol profesional con el significado que puede tener para cada persona, dependiendo entre otros aspectos, del espacio que el trabajo ocupa en su vida, cambios en las relaciones sociales, en los ingresos econ贸micos鈥, y la necesidad 聽de una reacomodaci贸n en sus costumbres. Tambi茅n incluye ganancias sobre la calidad de vida y poder disfrutar de m谩s tiempo libre.

Se trata tambi茅n de un duelo que los profesionales vivimos dentro de la Instituci贸n, despedimos a compa帽eras que han formado parte de nuestro d铆a a d铆a, con las que hemos聽 aprendido y compartido experiencias transformadoras.

En este periodo del a帽o 2019 y principios del 2020 hemos despedido a Paz S谩ez, enfermera de los equipos hospitalarios en el 脕rea II; Pilar Garc铆a, auxiliar de cl铆nica en los equipos domiciliarios del 脕rea VII; y Rosa Serrano, enfermera de los domiciliarios en el 脕rea VI, compa帽eras que han formado parte de la familia paliativa en nuestra Regi贸n. 聽Cada una de ellas ha dejado una huella en la trayectoria y el crecimiento de los cuidados paliativos, y que otros profesionales continuaran.

La palabra jubilaci贸n, al igual que j煤bilo, proviene del vocablo latino 鈥渏ubilare鈥 que significa expresarse con alegr铆a. No hay una respuesta 煤nica, cada persona lo vivir谩 como necesite. De 聽forma c谩lida y personal lo ha querido compartir Rosa, como parte de su ritual de despedida:

Me jubilo a los 63 a帽os de mi vida laboral, pero de la vida entro en J煤bilo.

Cuando en el 2007 entre a formar parte del equipo de Cuidados Paliativos, pens茅 que la vida me hab铆a preparado para este trabajo, tras las p茅rdidas de mis dos hijos y mi marido.

S铆, en verdad empatizaba con el sufrimiento de las personas, lo que no empatizaba era con la muerte. A los pocos meses conect茅 con el miedo a mi propia muerte.

En estos casi 13 a帽os trabajando como enfermera en C.P. he aprendido, que聽 se puede morir bien, la muerte no duele, lo que m谩s molesta es el proceso de la enfermedad, que 茅sta puede dar s铆ntomas que incomodan, a veces tanto que te amargan la existencia. Gracias a unos pocos medicamentos que alivian y palian la聽 incomodidad del cuerpo f铆sico, te da opci贸n a conectar con tus emociones, y tu ser m谩s profundo.

El regalo que me ha proporcionado trabajar en C.P. es la ausencia de miedo, mirarla de frente y sentir serenidad, pues聽 se produce la muerte biol贸gica, y de la biograf铆a de cada cual en este mundo, pero la vida no tiene fin.

Siento gratitud a todas las personas que he acompa帽ado y a sus familias, han sido grandes maestros para mi evoluci贸n personal. Y a tod@s los compa帽er@s, que d铆a tras d铆a, codo con codo, y kil贸metro tras Kil贸metro, hemos compartido la dif铆cil tarea de ayudar en esta 煤ltima etapa.

聽De聽 tod@s y cada uno de vosotr@s, he recibido aprendizaje, compa帽erismo, y risas, tan necesarias para aliviarnos la carga emocional del trabajo en el d铆a a d铆a.

Un abrazo desde el coraz贸n.

Gracias

Rosa

Las echaremos de menos, y desde el recuerdo agradecido les deseamos una buena vida jubilar!!!



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